Por: Sagrario Ramírez Diaz

 

Joven, talentoso y por si fuera poco Veracruzano, Alberto Sangabriel, es un actor, docente y director teatral egresado de la facultad de teatro de la Universidad Veracruzana, con 30 años de edad, lleva 14 de ellos, dedicado esa apasionante profesión; cuenta con una especialidad en Actuación Dramática por el Centro Dramático de Michoacán (CEDRAM) y la Casa del Teatro, además de haber sido becario por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes /FONCA-CONACULTA en el periodo 201-201), Alberto, actualmente forma parte de la Compañía Titular de Teatro del Complejo Cultural de la BUAP.

 

1.- ¿En que obras de teatro has participado?

El repertorio ha sido diverso y enriquecedor, porque me ha permitido trabajar con obras clásicas y que son un ícono de la literatura universal; teatro mexicano, dramaturgias de carácter original creadas con base al proceso de los actores, e incluso con obras que no tienen un texto establecido, como el teatro de improvisación que trabajé varios años de forma intensiva. Pero hablando de un número, podría decir que más de 20 puestas en escena, categorizándolas en 3 etapas: amateur, en formación académica y nivel profesional. Sin embargo, en cada una de las categorías ha existido más de una que me ha marcado profesionalmente y que ha sido un parte aguas en mi trayectoria artística. Ni una ha sido más importante que la otra, si no un peldaño para seguir escalando y tomando experiencia. Podría decirse que 20 puestas en escena son pocas para 14 años de trayectoria, sin embargo es necesario detenerse a reflexionar sobre lo que se busca: calidad o cantidad. No se trata de mercadear con el arte, y es aquí donde muchos actores caen engañosamente.

 

2.- ¿Hacia dónde quiere ir o quiere llegar Alberto Sangabriel?

Es una respuesta difícil de formular, pero verás, conviene siempre preguntarse así mismo qué significa alcanzar el éxito profesional (que es lo que interpreto como el punto de llegada máximo al que todo mundo anhela, sea cualquier profesión) y con qué lo asociamos. Mucha gente cree que llegar a tener dinero es alcanzar el éxito, alcanzar la fama (que es muy común en el ámbito teatral) encontrar un trabajo estable o simplemente encontrar la plenitud del SER del artista que habita en cada uno de nosotros. No tengo por ahora un punto de llegada a largo plazo. Voy construyendo mi camino siempre desde la cima del lugar donde me encuentre. Es decir, cada peldaño conquistado es para mí en sí lograr el éxito. Pienso que bajo este criterio, uno podría finalizar su vida con la entera satisfacción de haber logrado el éxito. Nunca me ha gustado fijar una súper meta, ya que eso te determina y predispone, pudiendo dejar de lado mejores ofertas. Aunque sí es súper necesario saber o tener claro hacia dónde no quieres ir y lo que no quieres hacer, seguir y escuchar tu intuición profunda, que responda fielmente a lo que tu ser te pida. Decidir es elegir, elegir es descartar; toda decisión es una elección de vida.

3.- ¿Qué tan difícil es ser actor en México?

Con el gobierno que hemos tenido y la situación que se ha venido manteniendo (y que iba en decaimiento) pienso que cualquier profesión la tiene difícil para desarrollarse aquí en México, no sólo el actor. Sin embargo, nosotros, el gremio artístico la tiene aún más complejo, resistiendo en un sistema capitalista que considera que el Arte no sirve para nada, -porque no les es redituable monetariamente hablando-, y hasta cierto punto, bajo esa rúbrica, es verdad, el Arte no deambula en esos territorios, porque no es su finalidad. Uno no vive DEL Teatro, uno vive PARA el Teatro. Pensar que del Teatro se hará uno millonario, entonces estaría en el camino equivocado. Trayendo a colación a Jerzy Grotowski, en su discurso de un “Teatro Pobre”, uno como actor, sólo necesita las condiciones óptimas para desarrollar su Arte: un espacio de representación y del espectador. Lo demás puede o no ser necesario. No es indispensable. Ha habido momentos en la historia del hombre en las que verdaderamente ser actor y ejercer tu arte era motivo de asesinato, entonces los actores aún bajo esas circunstancias límites se reunían en secreto en sótanos o catacumbas, pero no dejaban de hacerlo. Creo que aun no llegamos a esos extremos, pero no se exime la posibilidad de que pueda volver a ocurrir, entonces si dimensionamos, somos afortunados.

4.- ¿Existen los espacios necesarios para que los actores que se dedican al teatro puedan expresarse y que además les sea redituable?

No. Al contrario. Cada vez existen menos espacios ya sea públicos o privados. Por un lado, el gobierno cada vez privatiza los espacios que eran de “fácil” acceso a los artistas independientes. En puebla, por ejemplo, el gobierno acaba de privatizar el Teatro principal. Imagina que antes se pagaba 15 mil pesos por función, ahora con nuevas leyes, se pagan 65 mil pesos, casi el total de lo que un grupo independiente podría obtener de una beca de gobierno. Es imposible cada vez desarrollarse independientemente. Ahora si hablamos de ganancias, descontando la renta del inmueble, ¿crees que sería redituable? Pensando que se deberían de pagar a actores, director, dramaturgo, producción, etc. Por eso cada vez surgen espacios independientes que los propios grupos sostienen con sus propios recursos y del público que asiste y los cuales se ven en una batalla diaria por ser autosustentables, esto agregando la comisión fiscal del gobierno. Por eso, así como surgen, así también se van extinguiendo, porque se ven frustrados ante la poca demanda del público que asiste a las obras; por la poca cultura de la comunidad, por un lado, y también a veces por el poco compromiso del teatrista por mostrar productos de baja calidad a su gente. Creo que contrario a esta situación, es una gran ventaja, pertenecer a una compañía teatral del gobierno o de alguna dependencia privada, ya que uno como actor sólo se enfoca a ofrecer su trabajo profesional de la mejor calidad teniendo o no libertad creativa, pero con despreocupación económica. Entonces, es cuando se entra en una eterna paradoja y centro de críticas de muchos artistas independientes.

5.-En una época de transición política importante en nuestro país, los actores, ¿Qué pedirían al nuevo gobierno, para el apoyo al arte y la cultura?

Pienso que des estigmatizar el arte y honrarlo más entre la sociedad mexicana. Quitar todos los prejuicios que rodean al medio artístico, que está de más enunciarlos. Porque sólo de ésta manera, cambiando el problema de raíz, cambiando la manera de pensar desde los que están arriba, es como nuestra cultura puede renacer. Cuando se deje de lado éste pensamiento capitalista y consumista y comencemos a mirar a asuntos de mayor interés, a lo humano y lo social, es como podremos llegar a transformarnos como seres humanos y llegar a ser una potencia mundial. Seres con mayor conciencia, más reflexivos y sensibles. Esa es nuestra lucha. Sin embargo, esto al gobierno nunca les va a convenir.

6.- ¿Qué le dirías a los jóvenes que quieren dedicarse a la actuación especialmente al teatro?

Que sean sinceros consigo mismos. Que tengan amor y pasión por éste Arte. Que busquen en su interior el por qué la elección de ésta profesión. Que se replanteen siempre y a cada momento ésta elección de vida. Que profundicen y descarten lo banal. Que se informen a qué territorio están entrando o qué implica dedicarse profesionalmente al teatro. Que entiendan que no es meramente un capricho de vanidad ni del ego, -aunque implícita y naturalmente puede llevar algo de ello-, pero no lo es todo. Que se entienda que no se trata de dimensionar la propia persona en el teatro, sino de dimensionar al teatro a través del otro, de otros mundos que no es el propio; o como mejor lo explica Stanislavski, que es un máximo exponente del teatro del siglo XIX: “Ama el arte en ti mismo, no a ti mismo en el arte”.

7.- Por último, ¿Qué es lo más difícil que has enfrentado para dedicarte a lo que tanto te apasiona?

Enfrentarme conmigo mismo. No es un Arte fácil como comúnmente la gente lo puede ver o creer. Pero se entiende, porque lo ven desde afuera. Pero de seguro alguien a quien se dedica seriamente a ésta profesión entenderá a qué me refiero. Es un Arte que te confronta con tus miedos, con tus prejuicios, tu carácter, tu persona, tu historia de vida. Un Arte de renuncia y negación de ti mismo y lo que implica esto, para depositarte en otro ser, en el otro. Renunciar a sí mismo, significa renunciar a lo establecido por ti mismo, por la familia y la sociedad, para tener una postura artística y visión del mundo, de la realidad. Comprender a fondo lo que implica tener visión del mundo. Salir al mundo.
Conocer y enfrentar tus dolores, -que nada tiene que ver con el sufrimiento- para entender los dolores de la humanidad y hacer algo al respecto.