Julio Santiago
Julio Santiago

‘Rapsodia Bohemia’ tardó diez años en realizarse, el proyecto tuvo en un inicio a Sacha Baron Cohen en 2010 y en 2013 a Ben Whishaw como posibles protagonistas, hasta 2015 se anunció oficialmente que Rami Malek sería quien diera vida a Mercury en este biopic.

Rami Malek (se pronuncia Rámi Málek aunque no tenga acentos) es un actor de origen egipcio el cual tiene un gemelo idéntico y es mayormente conocido por su personaje de Elliot Alderson, el actor principal de la serie Mr. Robot (yo amé a Malek desde las primeras secuencias de la serie, donde negocia con hackers y con el gobierno) la serie está por estrenar la cuarta y última temporada.

Malek ha contado en repetidas entrevistas que; gracias a que Brian Singer lo viera en Mr. Robot y ser fan de la serie, supo que el tenía que hacer el papel de Freddy Mercury en la película, por que su quijada y su perfil son muy parecidos al del cantante británico.

Hablar de Queen como banda es remontarse a los años 80 (yo los recuerdo de esa época haber escuchado la canción ‘Radio Gaga’; como quien hoy en día escucha cualquier canción en la radio), hacía ese entonces nunca fuí fan de Queen per sé, fué hasta la cinta de ‘Wayne’s World’ con Mike Meyers y Dana Carvey como protagonistas, que yo volteé y descubrí a Queen precisamente con Rapsodia Bohemia y realmente me hice fan desde ese momento, eran los años 90.

La banda es icónica, saber un poco más de su creación y de como realizan sus discos es algo que genera risa, emoción y entusiasmo a todos quienes hemos visto la cinta; sin embargo y lo digo sin temor a equivocarme; el show se lo roba el personaje de Mercury haciendo gala de su inusual magnetismo y señoraliedad personalidad a veces exageradas a veces mordaz e inteligente para su época.

El trabajo histriónico de Malek es crucial para que la cinta funcione, el protagonista ha mencionado en entrevistas que tuvo que aprender a tocar piano y vocalizar, así como haber visto muchas horas de video hasta que pudo lograr los movimientos y capturar la escencia de Mercury en el escenario.

Vivir la experiencia de ver actuar y cantar a Rami Malek es algo visceral, casi teatral; en lo particular pienso que fácilmente será nominado a un Óscar.., ver al protagonista con una prótesis dental para igualar la apariencia de Mercury es chistoso al igual que trágico; ya que al parecer eso fue algo que siempre llevó a cuestas el ídolo británico, el haber sido buleado de chico y no poder superar sus dientes y la apariencia que estos le daban.

La música es perfecta, los momentos creativos son únicos e ilustrativos, la genialidad de una estrella junto a su banda son algo exquisito.

Sí; sí se habla de la vida de Mercury un poco, sobre su batalla interna en relación a su homosexualidad y el rechazo de su padre; así como sus desventuras y excentricidades derivadas de sus adicciones (incluído el sexo); yo considero que la cinta es ilustrativa hasta cierto punto sobre esta parte y lo que se deja ver es lo suficiente.

La última parte la de Jim Hutton es corta y necesaria creo yo, y era lo que se necesitaba agregar de su vida previa a su desenlace, aunque si me hubiera gustado ver un poquito más de esa relación (lo acepto).

La amé, se ha vuelto un clásico instantáneo para mi, y va a traer a la mesa el dar a conocer a esta genial banda y a su vocalista a las nuevas generaciones y a redescubrirla a quienes ya la tenían olvidada.

No necesito decirles que vayan a verla, por que no es necesario, estoy seguro que alguien que ya la vió, les dirá que es una joya y que vale mucho la pena verla…hasta es posible que chillen un poquito (como yo lo hice en secreto).

¡ÉPICA, MONUMENTAL, IMPERDIBLE!
La mejor película de 2018

☆☆☆☆☆
5/5

Nota: Tal vez me excedí escribiendo tanto, pero se juntó el hecho de que me encantó demasiado la película y de que soy fan de Rami Malek.